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EAV III

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Organometría BioFuncional

Electroacupuntura de Voll (EAV)

Fecha del artículo 6/6/2007

 

Con un aparato de electroacupuntura se consigue medir, de forma exacta, el estado energético de cada uno de los meridianos y, por lo tanto, de cada uno de los órganos.

 

Por ello podemos detectar trastornos de tipo degenerativo, intoxicaciones crónicas, al igual que intolerancias y trastornos inmunológicos.

 

Al estimular el poder de autorregulación del organismo se curan enfermedades actuando desde el origen, si bien hay que reconocer que también es el método preventivo por excelencia.

La electroacupuntura es un método de diagnóstico y terapéutico bioenergético que nos permite reconocer los factores o las cadenas causales de las patologías.

Para ello, nos servimos de unos complejos aparatos técnicos que nos permiten medir el estado energético del organismo y que, a su vez, nos ayudan a regular de forma positiva este estado energético.

De esta manera se consigue estimular el poder autorregulativo del organismo, y por lo tanto, curar enfermedades desde su origen, que es lo que realmente debería ser la meta a alcanzar por todos.

Las bases de la electroacupuntura de Voll (EAV) las encontramos principalmente en la acupuntura china, en principios de la homeopatía y en principios de la electrofísica.

Por otro lado, la electroracupuntura de Voll nos posibilita demostrar de forma electrofísica las relaciones interorgánicas existentes.

Esto nos hace ver que un dolor de cadera puede ser ocasionado por un foco dental del canino, que aparentemente no presenta problemas.

O que el trastorno reumático que padecemos hace tantos años es debido a un foco latente en las amígdalas.

Por este motivo podemos deducir que de poco sirve tratar repetidamente a un enfermo de su cistitis crónica si el origen de ésta se encuentra en una sinusitis mal curada.

Para poder restablecer de forma definitiva a este paciente, en primer lugar debemos tratar el foco latente situado en el seno frontal.

El gran problema está en reconocerlo con los métodos convencionales.

La electroacupuntura de Voll nos permite realizar este tipo de diagnóstico. Además es el método diagnóstico que nos permite reconocer una enfermedad antes de que ésta se manifieste mediante sus síntomas clínicos.

Por lo tanto, también es el método preventivo por excelencia.

Orígenes y evolución

La EAV tiene sus inicios a finales de los años cuarenta, cuando se intentó desarrollar un aparato electrónico con el que se podía demostrar y medir el estado energético del organismo.

Fue el Dr. Reinhold Voll quien consiguió revolucionar este sector de la medicina mediante sus múltiples estudios, en los que demostró electrónica y físicamente la existencia de los puntos de la acupuntura china y por lo tanto, de los meridianos.

Además, también demostró la existencia de nuevos puntos anteriormente desconocidos, sumándose con el paso del tiempo más de 1.000 puntos.

Para regular las tendencias patológicas de los puntos de electroacupuntura, en vez de pinchar éstos con agujas como es conocido de la acupuntura china, el Dr. Voll se sirvió del aparato de electroacupuntura y de más de 30.000 preparados homeopáticos.

Como es de suponer, las posibles combinaciones entre puntos y preparados son innumerables.

Y aunque los resultados terapéuticos obtenidos eran muy satisfactorios, realizar una terapia bajo estas condiciones era muy duradero y, tanto para el paciente como para el terapeuta, muy molesto, agotador y costoso.

Este fue el motivo principal de la crisis existencial que padeció este método.

Hoy en día, con los avances técnicos, la acumulación de datos y experiencias terapéuticas, el Dr. Rossmann, entre otros, ha conseguido racionalizar de una forma muy notable este método sin perder su efectividad.

De tal forma que, con medir como mínimo 120 puntos, valerse de unos 1.000 preparados estándares y, por su puesto, de un aparato de electroacupuntura de alta calidad, se consigue la terapia más efectiva y por lo tanto más satisfactoria.

Desde mi punto de vista la denominación de electroacupuntura es inapropiada, ya que nos hace pensar que dicha técnica es dolorosa.

Por un lado tenemos la palabra «acupuntura», que consiste en pinchar unas agujas sobre la piel; y por otro lado la palabra «electro», que la relacionamos con corriente eléctrica.

Como es de suponer, no debe ser nada agradable conectar dichas agujas a la red eléctrica.

Todo esto nos hace creer que estamos viendo una película de tortura.

Absolutamente nada de lo mencionado ocurre.

Ni se pinchan agujas en los puntos de acupuntura, ni tampoco se conecta al paciente a una red de 220 voltios, si no que se mide el estado energético de dichos puntos a través de una sonda o electrodo.

Estos aparatos funcionan con bajo voltaje y la corriente eléctrica de medición es de aproximadamente un voltio, y como todos sabemos, está por debajo de cualquier batería habitual.

Al ser un método indoloro y sin efectos secundarios (excepto en casos muy limitados como portadores de marcapasos), está indicada para todas las personas, para niños e incluso bebés.

El aparato de electroacupuntura consiste en un aparato medidor, en el cual hay una entrada para un cable al que se conecta un electrodo inactivo o de mano.

Este electrodo debe ser idóneamente de bronce porque hay productores que trabajan con otros materiales que pueden falsificar los datos, por ejemplo en caso de intolerancia o alergias.

Por otro lado, tenemos una salida para un cable al que se conecta un electrodo medidor, llamado también sonda o lápiz medidor.

El funcionamiento

El paciente sostiene en una mano el electrodo de mano por el que se le aplica una corriente mínima de un voltio.

El terapeuta cierra el circuito midiendo la resistencia eléctrica del organismo hacia la corriente eléctrica transmitida.

Esto lo hace con el electrodo medidor o sonda, directamente sobre el punto de acupuntura o de medición.

Esta resistencia eléctrica se presenta en kiloohmios mediante un instrumento de medición.

El Dr. Heine demostró que justamente en estos puntos de acupuntura se encuentra un orificio en la fascia corporis superficialis, por la cual se abastece a la piel con nervios y vasos sanguíneos.

Podríamos decir que estos puntos son electro permeables, mientras que el resto de la piel es más impermeable a la electricidad.

La consecuencia es que la resistencia eléctrica cutánea en estos puntos de acupuntura es menor que en las áreas cutáneas exentas de puntos.

La resistencia eléctrica del punto medido varía según el estado energético del meridiano relacionado con dicho punto.

Si confrontamos a este punto de electroacupuntura con un estímulo eléctrico, podremos observar la reacción del meridiano correspondiente a través del instrumento de medición.

Este instrumento lleva una escala del 0 (que equivale a 600 kiloohmios) al 100 (que equivale a 0 kiloohmios).

El estado energético ideal o, mejor dicho, fisiológico de los puntos de electroacupuntura es de 50 (que equivale a 95 kiloohmios).

Si medimos un valor superior a 50, nos indicaría que en este punto de electroacupuntura, y por consiguiente en el meridiano correspondiente, habría un exceso de energía.

Esto corresponde a un estado Yang según el principio de las polaridades.

Los valores comprendidos entre 50 y 80 representan un estado irritativo del órgano vinculado a dicho meridiano.

Valores comprendidos entre 80 y 100 representan un estado infeccioso (-itis).

Si medimos un valor inferior a 50, nos indicaría que en este punto de la EAV, y en consecuente del meridiano correspondiente, habría un déficit energético, lo que equivale a un estado Yin, según el principio de las polaridades.

Los valores comprendidos entre 50 y 30 representan un estado de debilidad del órgano vinculado al meridiano medido.

Valores entre 30 y 0 representan un estado degenerativo (-osis) y en casos extremos, cancerígeno.

Observar la reacción de la aguja del instrumento de medición es para el terapeuta de gran valor diagnóstico.

La aguja, frecuentemente, no se mantiene en una posición fija sino que desciende con más o menos amplitud y velocidad, lo cual nos informa de la gravedad de cada enfermedad.

A este fenómeno se le conoce como «caída de aguja».

Hemos visto que con este test se puede conseguir un diagnóstico de forma prácticamente indolora, limpia y rápida; y lo que es aún más fascinante e importante, un diagnóstico de tipo preventivo.

Antes de presentarse los primeros síntomas de una enfermedad podemos ver las tendencias y las acumulaciones de pequeños trastornos en nuestro organismo.

La punta de la sonda de medición suele tener un grosor entre 2 y 3 mm. Con esta punta se presiona exactamente sobre el punto de electroacupuntura, con una presión comprendida entre 300 y 500 ponds.

Los puntos más frecuentes son medidos en las manos, en los pies y en la cabeza, de tal forma que ni siquiera es necesario despojarse de la ropa, lo que siempre resulta ser más agradable para el paciente.

En cada dedo se encuentran tanto por el lado lateral (externo) como por el lado medial (interno), un meridiano o vaso que nos da informaciones sobre su órgano correspondiente.

En cada uno de estos meridianos se haya un punto de control que nos informa del estado general de este meridiano y una serie de puntos que nos informan de una parte en concreto del órgano vinculado a este meridiano.

Como vemos, es una forma diagnóstica que nos permite encontrar los trastornos energéticos con gran precisión, tanto si la enfermedad está en sus inicios (sin presentar síntomas), como en un estado avanzado.

Los medicamentos, además de tener un efecto farmacológico como el que conocemos de los analgésicos, también aportan una información energética como la que conocemos de los remedios homeopáticos, aunque mucho más leve, ya que no han sido potenciados.

En uno de los muchos tests que el Dr. Voll ha realizado con su aparato de electroacupuntura, descubrió que en uno de sus pacientes obtuvo datos de medición extraños.

Era un paciente que padecía de la próstata.

Como era de suponer, el aparato de electroacupuntura presentaba siempre unos valores de medición elevados en los meridianos relacionados con este órgano.

Un día, el aparato mostró una mejoría repentina e inesperada.

Diagnosticar patologías con el test de medicamentos

Sin saber el porqué de esta mejoría, el Dr. Voll se dedicó a buscar el factor ocasionante de ésta.

Finalmente reconoció que tenía que estar en relación con la chaqueta del enfermo.

Después de quitarse la chaqueta, los valores obtenidos por el aparato de electroacupuntura volvieron a empeorar drásticamente.

Al inspeccionar la chaqueta encontró, en uno de los bolsillos, un medicamento para trastornos de próstata que le había recetado otro médico.

Siempre que volvía a acercar el medicamento al cuerpo del paciente, los resultados mejoraban.

Esto era debido a que la información energética de ese medicamento favorecía el estado energético del meridiano relacionado con la próstata (y probablemente, como efecto secundario, empeoraría el estado energético de otros meridianos como consecuencia de los efectos secundarios, pero éste es otro tema).

En conclusión, desde aquel entonces se utiliza la electroacupuntura como un método infalible para comprobar la tolerancia e intolerancia de medicamentos, remedios y demás sustancias, sobre todo si se trata de encontrar el remedio homeopático idóneo para cada enfermedad e individuo.

Con este método podremos encontrar, de la misma forma, los productos alérgicos, sin tener que dejarse someter a los múltiples y molestos tests cutáneos conocidos comúnmente.

Desde los tiempos del Dr. Voll, el método de la electroacupuntura ha avanzado mucho.

Hoy en día tenemos la suerte de poder recurrir a un alto número de preparados especialmente fabricados para el diagnóstico a través de la electroacupuntura.

Además de los remedios homeopáticos, también podemos servirnos de los nosodes y los organoterápicos.

Tampoco debemos olvidarnos de los grandes avances en el sector de la informática que nos facilitan el trabajo y el archivo de las innumerables informaciones con las que se afronta diariamente un terapeuta de electroacupuntura.

Nosodes son remedios homeopáticos portadores de informaciones energéticas de gérmenes y tejidos enfermizos previamente esterilizados y potenciados según los principios homeopáticos.

Estos preparados son introducidos en el circuito paciente / aparato, pudiendo apreciar la reacción de nuestro organismo frente a la estimulación únicamente energética de esta sustancia.

Los organoterápicos son los preparados orgánicos producidos según los principios homeopáticos de órganos de animales sanos.

Para mejor comprensión voy a describir de forma sencilla un ejemplo de medición y diagnóstico.

Un paciente acude a la consulta con molestias en el abdomen.

Después de una anamnesia profunda, el terapeuta se dedica a medir cada uno de los meridianos a través de los diferentes puntos de medición.

Seguidamente archivará y analizará los valores obtenidos.

El meridiano del intestino delgado indica un estado energético excesivo.

El instrumento de medición indica un valor de 92.

Como ya habíamos visto anteriormente, esto nos hace pensar que el paciente padece probablemente de una enfermedad con irritación o inflamación del intestino.

El terapeuta comprueba diferentes ampollas de nosodes incorporándolos en un portador especial de ampollas, llamado colmena, que va conectada al circuito del aparato de electroacupuntura con el que medimos de nuevo el punto de electroacupuntura alterado.

En cuanto se encuentre una nosode que provoque que la aguja del instrumento de medición descienda alrededor del valor de 50, lo que demuestra el estado fisiológico, habremos encontrado la nosode y en definitiva la enfermedad ocasionante de esas molestias abdominales.

En este caso ha sido una ampolla de la nosode «Morbus Crohn».

De esta forma podemos diagnosticar muchas enfermedades, intoxicaciones crónicas, alergias, intolerancias sin necesidad de análisis molestos o incluso dolorosos.

Los avances técnicos y, en concreto, los nuevos programas informáticos facilitan en gran medida el trabajo del terapeuta, ya que la información energética de cada enfermedad puede ser transmitida y archivada en dichos programas de forma digitalizada.

De esta forma se puede llegar a diagnosticar aún más rápido y de forma más sencilla.

A esta forma de efectuar un diagnóstico mediante medicamentos se le llama «test de medicamentos» o nuevamente «ajuste de resonancia entre paciente y medicamento».

La terapia con la EAV

Por muchos y buenos conocimientos que pueda tener un terapeuta, de poco le servirán si los aparatos de electroacupuntura no funcionan perfectamente.

Si los aparatos no presentan unos sistemas exactos de control, como por ejemplo un detector de puntos de medición electrónico o un controlador de presión que nos indica la presión adecuada que ejercemos, con el electrodo medidor, sobre el punto de medición por nombrar algunos, los resultados obtenidos serán falsos y, como consecuencia, la terapia será inefectiva.

Las formas terapéuticas son múltiples.

La terapia consiste en regular el estado energético del enfermo y así estimular sus propiedades autorregulativas para conseguir una autocuración del enfermo.

Para estimular y regular el estado energético del enfermo podemos servirnos de los preparados homeopáticos, nosodes, organoterápicos, alergenos potenciados, suplementos alimenticios, etc. con los que hemos podido diagnosticar el trastorno del paciente a través del «test de medicamentos».

Podemos estar seguros de que el preparado seleccionado es el idóneo, ya que para efectuar el diagnóstico hemos medido los puntos, reconociendo los meridianos con tendencias patológicas.

Éstos los hemos podido corregir confrontando al paciente con la información energética del medicamento idóneo.

El preparado seleccionado puede ser ingerido como lo conocemos de la homeopatía, en forma de gotas, glóbulos o pastillas y también puede ser inyectado.

Otra forma terapéutica es la utilización de información energética en forma de impulsos eléctricos muy leves los cuales son aplicados con el aparato de terapia de electroacupuntura.

Después de los múltiples tests realizados en los últimos cincuenta años, se ha podido averiguar el tipo de impulso y la frecuencia específica con la que se pueden tratar muchas patologías.

Con los aparatos de EAV se puede regular exactamente la frecuencia específica y seleccionar los diferentes tipos de impulsos eléctricos que han de ser emitidos.

De esta manera podemos tratar por ejemplo una artritis, empleando una frecuencia de 9,6 hz., una ciática con 9,7 hz. o taquicardias con 1,2 hz.

Estos impulsos son transmitidos al meridiano afectado mediante la sonda de medición o a unas áreas más extensas por unos electrodos de mayor superficie, lo que es totalmente indoloro.

Simplemente se aprecia un ligero cosquilleo.

Para todos aquellos que deseen ser acupuntados, estos impulsos también pueden ser aplicados directamente sobre las agujas mediante unas pinzas especiales.

En este caso está demostrado que el efecto tonificante o sedante es más intenso que a través de la manipulación clásica de las agujas de acupuntura.

Indicaciones de la EAV

La EAV está indicada para multitud de patologías, sobre todo crónicas, entre las que destacamos: reúma, ciática, sinusitis crónica, borreliosis, artritis, alergias, asma, soriasis, neuro-dermitis, problemas gastrointestinales, enfermedades degenerativas, úlceras, micosis, problemas metabólicos, enfermedades cardiovasculares, angina de pecho, taquicardias, hipertensión, flebitis, edemas, varices, neuralgias, espasmos, problemas renales de la vesícula y próstata, cálculos, etc.

Por el contrario, también hay casos en los que este método, en concreto el terapéutico con electroestímulos, está contraindicado.

Es de suponer que pacientes portadores de marcapasos deben prescindir de este método, debido a que los aparatos de EAV pueden alterar el funcionamiento de los marcapasos.

En el caso de embarazo también lo considero contraindicado.

Aunque personalmente no conozco casos en los que la EAV haya provocado alteraciones en el embarazo, es preferible, por razones de seguridad, prescindir de este método.

          

 

Para mayor informacion comunicarse via e-mail a nuestra dirección electrónica.

 

Ing. Iván Hernández

Director Area de Nutrición

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Autor: nutricelldemexico

Especialista en Biocibernética, Nutrición Ortomolecular y Nutrición Celular

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