Nutricell de México

Especialistas en Biocibernética y Nutrición Ortomolecular

EAV I

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PRINCIPIOS ELECTROFÍSICOS

 

Si hablamos sobre energías en el campo de la medicina, aún encontraremos a personas que relacionan estos métodos terapéuticos con hechicerías, charlatanería, magia duviosa y en definitiva con una imagen negra y negativa.

 

Creo que va siendo hora de reconocer que no podemos quedarnos cegados ante la evidencia de que algo más allá de las hormona, encimas e impulsos nervios rigen el funcionamiento de nuestro y demás organismos.

 

¿Que es energía?

 

Encontraremos muchas definiciones, pero en conclusión es la;

 

Ø  Capacidad de algo o alguien para realizar un trabajo o producir un efecto, teniendo en cuenta que en un sistema cerrado no existen perdidas ni ganancias de energía y que la energía no se destruye, únicamente se transforma.

 

Científicamente no es esta pero yo diría en consecuencia y de forma muy primitiva que la energía es la fuerza resultante de un movimiento.

 

Como ya decía A. Einstein E=mc2 (Energía=masa x velocidad de la luz en el vacío2)

 

Todo lo que nos rodea y nosotros mismos, estamos formados por moléculas y éstas a su vez por átomos.

 

Los átomos poseen un núcleo formado por protones y neutrones de carga energética positiva.

 

Alrededor de este núcleo giran, en órbitas determinadas, los electrones de carga negativa.

 

Dependiendo de la diferencia del potencial energético entre el núcleo y los electrones, habrá un mayor o menor amplitud y velocidad de movimiento de estos últimos.

 

La existencia de un movimiento da lugar a ondas, oscilaciones o vibraciones, las cuales son un medio idóneo para la transmisión de informaciones.

 

Si el mencionado movimiento no presenta una dirección o intensidad constante, obtendremos una frecuencia concreta.

 

Esto, por ejemplo, lo conocemos del sonido de una guitarra.

 

El dedo impulsa la cuerda, ésta vibra dependiendo de la intensidad del impulso.

 

La vibración de la cuerda hace que en el aire que nos rodea se formen unas ondas de mayor o menor amplitud que hacen mover en definitiva nuestro tímpano.

 

La frecuencia del movimiento de la cuerda hace que el tono sea grave en el caso de bajas frecuencias o agudo en caso de altas frecuencias.

 

También es interesante e importante de mencionar que si hacemos vibrar un cuerpo (por ejemplo un diapasón) con una frecuencia concreta y colocamos un segundo cuerpo idéntico al primero en su cercanía, haremos que éste vibre de la misma manera.

 

Quiere decir que los dos cuerpos han entrado en resonancia.

 

Esto es muy importante ya que podemos observar la misma actitud con nuestro organismo aunque de forma más compleja.

 

Esto nos dice que nuestro organismo puede ser alterado, o al contrario ser curado, por el principio de la resonancia.

 

La influencia que tienen estas ondas sobre nuestro organismo depende de varios factores como la amplitud, la frecuencia y el tiempo al que estamos expuestos a estas ondas.

 

También es de considerar que la complejidad de la estructura de nuestro organismo y los factores electrodinámicos anteriormente nombrados, hace que las ondas emitidas por el organismo varíen constantemente dando lugar a un campo dinámico.

 

Cada organismo posee su propio campo dinámico y una resistencia específica hacía estas alteraciones o influencias electrodinámicas tanto a nivel físico como psíquico.

 

Esto explica el  porqué unas personas presentan mayor “inmunidad” que otras.

 

Como ya decía Albert Einstein, toda materia se manifiesta en partículas electromagnéticas y en ondas electromagnéticas.

 

Cada una de nuestras células transmite y se manifiestan a través de ondas electromagnéticas y por lo tanto no es difícil de imaginarse que estas informaciones energéticas sirvan para la comunicación intercelular.

 

La teoría de que en nuestro organismo sólo haya dos formas de comunicaciones inter orgánicas a través de impulsos nerviosos y hormonas, está definitivamente desfasada.

 

A través de los impulsos nerviosos, cuya velocidad de transmisión es de pocos metros por segundo, y del intercambio hormonal, no es posible realizar las 30.000.000.000.000.000 de reacciones bioquímicas y la renovación de 10.000.000 de células que ocurren por segundo en nuestro organismo.

 

Tal avalancha de datos informativos solo pueden realizarse en un segundo si la transmisión informativa ocurre con la velocidad de la luz o sea únicamente a través de ondas electromagnéticas.

 

Como vemos, las células y por consiguiente los órganos se comunican entre sí a través de informaciones electromagnética, las cuales variarán según el estado de salud de cada persona.

 

Como es de suponer una célula sana no emitirá las mismas ondas electromagnéticas que una célula enferma.

 

También podemos suponer que esta información electromagnética no llegue a su destino debido a un bloqueo del camino de transmisión (Meridiano?).

 

Aquí estamos viendo las paralelas con la acupuntura, con la que se consigue un equilibrio energético entre los meridianos a través de la estimulación de los puntos de acupuntura bien tonificando o sedando.

 

Ya había dicho anteriormente, que toda materia y por lo tanto también sustancia vegetales, minerales y animales, emiten ondas electromagnéticas muy específicas que las identifica como si se tratase de una huella.

 

Lo mismo ocurre con los medicamentos homeopáticos, con la diferencia de que estos medicamentos están potenciados y por lo tanto la información electromagnética es amplificada.

 

Los científicos que se dedican a este estudio aún no han podido demostrar definitivamente porque al potenciar un medicamento aumenta la información energética paulatinamente, aunque ciertos estudios en universidades, sobre todo escandinavas, están en buen camino para esclarecer esta gran duda.

 

Lo que si hemos podido demostrar mediante la EAV son los diversos efectos terapéuticos de un mismo remedio en diferentes potencias.

 

Con la homeopatía se consigue transmitir al enfermo, a través del medicamento idóneo, una información electromagnética similar a la de la enfermedad de la que padece el paciente, para estimular así los sistemas autoregulativos del paciente.

 

De forma banal podemos decir que estamos vacunando al paciente con la enfermedad en forma electromagnética.

 

Pienso que también les pueda ser útil la información seguidamente expuesta para borrar sus dudas respecto a la relación enfermedad y desequilibrios energéticos.

 

El científico ruso Peter P. Gariaev junto a compañeros del Instituto de Control de Ciencias de Moscú, perteneciente a la Academia Rusa de Ciencias de Moscú, ha demostrado que el ADN se expresa por medio de ondas electromagnéticas.

 

Según este científico “nuestro ADN funciona como un bioordenador capaz de recoger y transmitir información de su entorno a través de ondas cargadas de información a partir de las cuales pueden modificarse los patrones de comportamiento de las células.”

 

1. “La evolución ha creado en los biosistemas –organismos vivos- “textos genéticos” articulados de acuerdo a patrones semejantes al conjunto de normas y reglas subyacentes en todas las lenguas humanas en los que los nucleótidos del ADN, dotados de frecuencias cargadas de información, juegan el papel e caracteres.

 

Y a partir de esos “textos genéticos” se van conformando los distintos procesos orgánicos, siendo pues el ser humano, en definitiva, un bello discurso de la Naturaleza.”

 

2 “El aparato cromosómico actúa como antena de recepción y transmisión de “textos genéticos”, los descifra, los codifica y los reenvía.”

 

De manera, que el ADN no sólo se expresa por su materia, sino también por la información contenida en las funciones de onda de ese mismo ADN.

 

Tal como asegura Gariaev, el genoma es comparable a un bioordenador inteligente que “lee y entiende” la información en forma de onda electromagnética.

 

La clave de este dialogo mediante ondas cargadas de información se centra, según este científico, en la naturaleza vibracional del ADN, que se expresa en función de ondas solitónicas, ondas “que pueden almacenar información durante mucho tiempo y son capaces de propagarse sin deformarse a grandes distancias en medios no lineales.”

 

En el campo de la bioenergética consideramos que, el organismo posee la capacidad para memorizar una información energética, tanto fisiológica como patológica.

 

Esto se supone que es debido a un proceso bioeléctrico.

 

Si una persona está expuesta durante largo tiempo a un alergeno, que en definitiva es un portador de una información electromagnética, el organismo archiva esta información y reaccionará de forma inmediata si el paciente vuelve ha entrar en contacto con este alergeno.

 

Desde más fuerte es la información electromagnética patológica memorizada, menor será el tiempo con el que el paciente tiene que estar en contacto con el alergeno para que se manifiesten, de nuevo, los síntomas alérgicos.

 Desde mayor la información energética memorizada, mayor tendrá que ser también la frecuencia y la intensidad para la neutralización de la información energética patológica.

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Autor: nutricelldemexico

Especialista en Biocibernética, Nutrición Ortomolecular y Nutrición Celular

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