Nutricell de México

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BIOQUíMICA DEL ORGANISMO

El Ser Humano está compuesto de unos elementos básicos: oxígeno, carbono, hidrógeno, nitrógeno y minerales.

Es la determinada combinación de éstos, lo que forma los materiales “base” de cada una de las células del organismo y lo que le proporciona su característica de Ser Humano.

Por ejemplo, la combinación de:

Oxígeno + hidrógeno = Agua

Hidrógeno + carbono + oxígeno = Carbohidratos

Hidrógeno + carbono + oxígeno (en menor cantidad que los carbohidratos) = Grasa

Hidrógeno + carbono + oxígeno + nitrógeno = Proteínas

Ciertos minerales como el fósforo y el sulfuro también forman parte de algunas proteínas.

La frase “somos lo que comemos y lo que absorbemos” no podría ser más cierta.

La membrana exterior de la célula está compuesta principalmente de grasas y proteínas; en el interior de la célula se encuentra un líquido (citosol o fluido intracelular) compuesto primordialmente de agua, pero también de proteínas, carbohidratos y grasas; el núcleo, que contiene los genes y controla la actividad celular, contiene principalmente proteínas.

Sin embargo, el hecho de juntar todos estos compuestos no crea un Ser Humano.

Para que esto ocurra hace falta energía y ésta se fabrica en el interior de las células (en la mitocondria) gracias a unas enzimas que para ser activadas dependen, a su vez, de vitaminas.

Esta energía es la que pone en funcionamiento la célula.

Para que el cuerpo disfrute de una salud óptima, las células que lo forman deben estar sanas.

Así pues, éstas deben recibir agua, carbohidratos, grasas, proteínas, minerales y vitaminas, a través de una nutrición óptima.


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Seis pasos para bajar de peso más rápido

Ahora sí, los seis pasos que debería tomar para ayudarse a realizar la mejor de las dietas: 

 1. Muchas veces poco, antes que pocas veces mucho 

 Comiendo de cinco a seis comidas pequeñas por día, antes que tres comidas grandes, se pueden lograr los mejores resultados.

 Comiendo 300 a 400 calorías cada tres o cuatro horas, se puede mantener el azúcar de la sangre en un nivel fijo y evitar el hambre continúo.

 Es importante que se realice un consumo equilibrado de de proteínas (20 al 25 por ciento), carbohidratos (55 al 60 por ciento) y grasa (15 al 25 por ciento).

 2. Carbohidratos

 Las legumbres y las frutas y verduras con fibra bajan el riesgo de sufrir diabetes Tipo 2 y proporcionan vitaminas en abundancia.

 Por otro lado, los carbohidratos refinados y simples, como por ejemplo, el pan blanco y las papas, provocan grandes variaciones de los niveles insulina y pueden estimular el hambre.

 3. No evite las grasas 

  Solo cóma las correctas, en cantidades correctas. Los ácidos grados omega-6 y omega-3, que se encuentran en casi todos los pescados y algunas nueces, mantienen la sensación de saciedad y reducen verdaderamente los niveles de colesterol “malo” opte por las grasas mono- y poliinsaturadas que se encuentra en las aceitunas, la palta, y las nueces, antes que las grasas saturadas que se encuentran en la carne y los lácteos.

 ¿Quieres comer sabroso y proteger tu corazón?

 4. Beba abundante agua

 El agua es el mejor líquido para el cuerpo, y tiene cero calorías. Bébala en lugar de las gaseosas, los jugos artificiales y el alcohol, que tienen muchas calorías pero poco o nada de valor nutritivo.

 5. Mantenga un registro alimenticio

 Cuando mida las calorías consumidas en el día, será fácil olvidarse las dos galletitas que pellizcó por la tarde, o el vaso de vino que tomó con la cena… a menos que tenga todo esto por escrito. El registro de alimentos es también útil para identificar y cambiar ciertos patrones de alimentación.

 6. Ejercicio físico

 Ningún programa de pérdida de peso será completo sin un ejercicio regular.

Pero de hecho, el ejercicio no sólo es útil cuando se trata de bajar unos kilitos, sino que numerosos estudios han confirmado que son extremadamente importante para conservar el peso.

Un buen y completo programa de fitness, debería incluir ejercicios aeróbicos, y entrenamientos de fuerza y flexibilidad.

LAS TRES REGLAS BÁSICAS

  1. Comer Solo durante el día para evitar que los alimentos ingeridos durante la noche se conviertan en grasa.
  2.  Hay que repartir los alimentos en tres comidas principales: desayuno, comida y cena, añadiendo un tentempié entre horas a media mañana y a media tarde.
  3. No saltarse nunca ninguna comida. Esta costumbre lo único hace es favorecer la concentración de energía y en consecuencia de grasa.
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